domingo, 23 de septiembre de 2012

Problemas en chino


Una reforma laboral à la Made in China, la tormenta diplomática por unas islas, la inseguridad de los partidos de aquí a 2018 y el aniversario de la Máxima Casa de Estudios de México.

Fotos: AMLO y Ebrard (Arturo de Albornoz); Biblioteca UNAM (Omar Omar); Made in China (Cory M. Grenier). Bajo licencia CC.

Esta semana será la hora de la verdad, en la que el miércoles 27 será votada la reforma laboral, enviada con esa maravilla legislativa de la iniciativa preferente del Presidente –una especie de batuta para dirigir al Legislativo- y que debe ser analizada por un Congreso que apenas se está instalando y ni termina de acomodarse. Y es que con puntos como el pago con horas y la sub contratación no agrada la idea de tener intermediarios para la ofrecer mano de obra y que éste se quede con tajadas producto del trabajo ajeno, muy al estilo de miles de trabajadores ilegales en el mundo.

Digo, dejar al obrero mexicano en condiciones que parecen sacadas de una planta Foxconn Made in China como que no pinta bien. Tampoco el broncón China-Japón por las islas Senkaku-Diaoyu que ya hasta provocó un aplazamiento de la conmemoración por los 40 años del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre las dos naciones y que se tenía previsto para el próximo jueves. Y es que no está bien que por tensiones se desvanezca una amistad.

Aunque para tensiones no hay que irnos tan lejos. Basta ver el centro del país con algunos municipios del Estado de México solicitando más y más presencia de elementos de seguridad, sin descartar la presencia de las Fuerzas Armadas, después de los sustotes de principios de mes por cierres masivos y disturbios. Y es que el temor de que la batalla librada en todo el país se intensifique en el centro, pegadita a la capital, se hace más presente.

Para temerosos –y con 6 años de adelantado- los partidos de izquierda. Y es que con la salida de López Obrador del PRD desde ya se habla de dos candidaturas a la presidencia para 2018 entre AMLO, Ebrard y chance Mancera (falta ver quién más se suma a la carrera). Porque definirse en estructuras e intereses por tanto reacomodo de fuerzas va a estar cañón al menos hasta 2015, con las elecciones intermedias y en las que Morena tendrá que mostrar el músculo, si es que se convierte en partido como así parece.

Y entre tanto rollo, volteo a ver a la UNAM, que para conmemorar sus 102 años como se debe se llevó el clásico Poli-UNAM de fútbol americano. ¡Así que a echar goyas!

* Después de meses de ausencia este blog regresa para quedarse. Primero escritos semanales hasta recuperar la tradición de un texto diario.

No hay comentarios: