Sergio Valdivia Velázquez
Miércoles 24 de agosto de 2011
Los escándalos de Humberto Moreira con una gigantesca deuda y alegatos de corrupción afectarán a su estado pero también a su partido.
La situación financiera de Coahuila es para aterrarse: con una deuda que ronda los 30 mil millones de pesos es la entidad que más debe y que no encuentra cómo hace para salir de esto. Si hace 5 años únicamente debía 300 mdp entonces indica que algo serio está ocurriendo.
Humberto Moreira, actual presidente el PRI, fungió como gobernador del estado en el periodo de diciembre de 2005 hasta enero de este año, cuando pidió licencia para irse a la dirigencia de su partido. Durante su gestión fue que la deuda más o menos aceptable pasó a niveles exorbitantes.
Tanto él como sus aliados dicen que dichos recursos fueron empleados para impulsar el crecimiento y para el gasto social. Pero la realidad dice otra cosa: son innegables estas acciones de gobierno, sin embargo, la entidad no ha alcanzado los primeros sitios en producción a nivel nacional ni de aporte al PIB nacional. Cabe decir que Coahuila –y ningún estado- tiene la capacidad productiva para sostener estos niveles de deuda. Evocando sus llamativos números en actos públicos en los que el gobernador danzaba al ritmo de cumbias, Moreira se llevó al baile a Coahuila.
A esto se le suman las acusaciones a Vicente Chaires Yáñez y a Javier Villarreal de enriquecimiento inexplicable, ambos funcionarios en el gobierno de Moreira y cercanos a él. Se les imputa la utilización de contratos e incluso la falsificación de documentos para que la entidad obtuviera más recursos. Hasta ahora ni Chaires ni Villarreal –quien renunció a su cargo hace pocos días- han salido para aclarar el asunto.
Tal es el grado de opacidad que hasta las calificadoras Standard & Poor’s y Fitch redujeron la calificación crediticia de Coahuila, lo que indica que hay menos seguridad para realizar inversiones ahí, proceso que desacelera e incluso cancela proyectos que repercuten en la economía del lugar, que es lo que menos necesitan.
Moreira y el PRI deben actuar rápido ya que las acusaciones que se carga podrían llevarse al baile también al partido. No les conviene que la imagen de su líder sea tan negativa y mucho menos a 10 meses de la elección presidencial de 2012, a la par que manejan el discurso del “Nuevo PRI”.
tacubox@gmail.com
Twitter: @tacubox
1 comentario:
Toda la deuda que le autorizó el congreso fue de máximo 8,000 millones. Parte de ella con documentos falsos.
Total de la deuda son 32,000 millones. En donde estan los 24,000 que faltan?
En bancos. Es un cochinito para la elección presidencial. Si le jalan y lo investigan van a hallar cuentas bancarias de ese tipo en algún lado.
No lo suelten. Que devuelva la lana.
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