Sergio Valdivia Velázquez
Jueves 11 de noviembre de 2011
El tema del intervencionismo no se limita a épocas pasadas: hoy mismo lo podemos ver en nuestro país. Con la guerra contra el narcotráfico desatada y sin control parece que el gobierno mexicano se fía demasiado en las habilidades y recursos estadunidenses. Hablar de la presencia de agentes de la CIA y la DEA operando en territorio nacional es un tema que implica una seria reflexión y análisis.
Teníamos que enterarnos de esto pero trágicamente y al más estilo Operativo Rápido y Furioso, la información provino de la prensa extranjera y no del gobierno ni de instancias involucradas. El pasado 6 de junio el periódico The New York Times publicó un reportaje (puede ser consultado en la siguiente dirección, versión en inglés: http://www.nytimes.com/2011/08/07/world/07drugs.html?pagewanted=1&_r=1&seid=auto& smid=tw-nytimes) que expone el cada vez más activo y directo rol de Estados Unidos en México con respecto a la lucha contra el crimen.
La condena no se hizo esperar y no es para menos pues de ser cierto –cosa que el gobierno no ha negado, lo que en política significa sí. Tratamos un problema grave de violación de la soberanía y de intervencionismo ya no sólo de las tierras mexicanas sino hasta de las instituciones.
Por ahora, el Congreso ha expresado su desapruebo y ya citaron a comparecer a los titulares de la Secretaría de Gobernación (Segob), Francisco Blake, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Patricia Espinosa, del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Juan Miguel Alcántara, y al secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, para que en su caso confirmen y justifiquen la situación, para lo que requerirían de muy buenos argumentos si quieren salir bien librados.
No reprocho la cooperación México-EU, más bien la considero algo indispensable. Al ser un problema en que ambos países tiene responsabilidad en los dos recae la solución del mismo. A México le toca el papel más pesado pues es aquí donde se libra la contienda. Y le tocan tareas como depurar sus instituciones para actuar mejor y combatir los factores que hacen posible el crecimiento desmedido de la delincuencia. A EU le toca vigilar lo respectivo al consumo de droga en su país, el tráfico de armas, y ambas naciones deben atacar las estructuras financieras y colaborar en cuestiones de inteligencia e información.
Teníamos que enterarnos de esto pero trágicamente y al más estilo Operativo Rápido y Furioso, la información provino de la prensa extranjera y no del gobierno ni de instancias involucradas. El pasado 6 de junio el periódico The New York Times publicó un reportaje (puede ser consultado en la siguiente dirección, versión en inglés: http://www.nytimes.com/2011/08/07/world/07drugs.html?pagewanted=1&_r=1&seid=auto& smid=tw-nytimes) que expone el cada vez más activo y directo rol de Estados Unidos en México con respecto a la lucha contra el crimen.
La condena no se hizo esperar y no es para menos pues de ser cierto –cosa que el gobierno no ha negado, lo que en política significa sí. Tratamos un problema grave de violación de la soberanía y de intervencionismo ya no sólo de las tierras mexicanas sino hasta de las instituciones.
Por ahora, el Congreso ha expresado su desapruebo y ya citaron a comparecer a los titulares de la Secretaría de Gobernación (Segob), Francisco Blake, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Patricia Espinosa, del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Juan Miguel Alcántara, y al secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, para que en su caso confirmen y justifiquen la situación, para lo que requerirían de muy buenos argumentos si quieren salir bien librados.
No reprocho la cooperación México-EU, más bien la considero algo indispensable. Al ser un problema en que ambos países tiene responsabilidad en los dos recae la solución del mismo. A México le toca el papel más pesado pues es aquí donde se libra la contienda. Y le tocan tareas como depurar sus instituciones para actuar mejor y combatir los factores que hacen posible el crecimiento desmedido de la delincuencia. A EU le toca vigilar lo respectivo al consumo de droga en su país, el tráfico de armas, y ambas naciones deben atacar las estructuras financieras y colaborar en cuestiones de inteligencia e información.
El problema es que esto supera lo que sería únicamente la cooperación pues se habla de agentes operando en el país, teniendo puestos con las policías y fuerzas armadas y coordinando acciones, es decir, intervienen instituciones que le toca manejar a mexicanos. Dichas medidas se comprenden si se toma en cuenta que EU no confía en las instituciones mexicanas debido a sus largos historiales de corrupción –y sino recuerde lo revelado por Wikileaks-, mas no es algo justificable.
La colaboración es crucial pero se deben limitar sus alcances. Por ahora, esperemos a ver que tienen que decir nuestros funcionarios y a confía en que no tengan que ser otros quienes nos digan que es lo que ocurre aquí.
tacubox@gmail.com
Twitter: @tacubox
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