Sergio Valdivia Velázquez
Jueves 7 de julio de 2011
Las “confesiones” de Elba Esther Gordillo, dirigente del SNTE, sumadas a la réplica del acusado mayor, Miguel Ángel Yunes, ex director del ISSSTE, y los dichos de otros personajes han “puesto a la luz” escándalos de corrupción, arreglos políticos y expresiones de conveniencia, rechazo y omisión. Como en la vida, también entre instituciones hay amores y desamores.
El punto de partida indiscutible son las revelaciones de Elba Esther, en las que confirma su pacto de apoyar en su aventura del 2006 al ahora presidente Felipe Calderón, aunque también soltó acusaciones de corrupción y desvío de recursos, específicamente contra el ISSSSTE y Yunes –director del instituto desde diciembre de 2006 a febrero de 2010-, quien por cierto, al parecer llegó como parte de las retribuciones que el mandatario debía hacer a cambio de la ayuda de la maestra y su magisterio.
Gordillo incluso impartió lección con lo que pasó en 2006: a causa de que ni el “Licenciado X” ni “El otro señor” (en palabras de ella, léase, Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador, respectivamente) eran de su gracia, decidió apoyar al panista; dicho de otro modo, llamada de atención a todos aquellos que tengan alguna aspiración para 2012.
Esto desató un conjunto de declaraciones que nos dejan vislumbrar detalles y posibles futuros panoramas. Yunes, en calidad de inculpado, tenía que replicar y lo hizo diciendo que se le imputan falsedades, que no hubo desvíos en el ISSSTE y que él respondía a las órdenes del presidente y no de la señora, echándole a ella la bolita pidiendo que se investiguen y auditen sus bienes, para ver qué onda con las cuotas sindicales y los recursos que recibe por parte del Estado.
En contraparte, una de las manifestaciones más curiosas la hizo Francisco Rojas, coordinador de los diputados del PRI, quien dice que las acusaciones de Yunes son infundadas hasta que no presente pruebas. Como dicen por ahí, lo enamorado no se puede ocultar. Rojas está aceptando desde ya que el SNTE y el PRI tengan una unión-pacto para 2012. Sumándose a esto, Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la Cámara de Diputados, se pronunció diciendo que lo expuesto por el acusado son falsedades.
Hay que recordar que Elba Esther estuvo alguna vez en las filas del PRI: fue senadora y diputada en varias ocasiones, coordinadora de bancada e incluso en 2002 asumió la Secretaría General del Partido. Pero todo acabó mal pues el referido “Licenciado X” la exilió y parecía nunca más se volverían a encontrar. Pero los tiempos cambian y quien alguna vez la echó busca una reconciliación; ambos personajes –partido y maestra-magisterio- lo saben, y tienen que andarse con cuidado si quieren que esto resulte.
Al final, el llamado de Yunes parece haber sido escuchado… ¡pero sólo para investigarlo y auditarlo a él! La Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitó a la PGR, la Auditoría Superior de la Federación y a la Secretaría de la Función Pública que revisen, y en su caso sancionen, posible desvío de recursos en el ISSSTE durante su gestión. Imagínense el placer que invade a Rojas y a Ramírez Marín.
Cómo se le ocurre a Yunes que a medio cortejo le lancen una pedrada a la prometida, pues no. Al final veremos si el descorazonado no acaba siendo el acusado. Eso sí, habiendo tantos personajes con alegatos de corrupción y agravios, por ahora sólo investigarán a uno, y muy en particular a quien osó acusar a la maestra.
Entre todos estos amores y desamores ya sólo falta el posicionamiento de una figura clave: Felipe Calderón. Su silencio no es de extrañar aunque sería interesante saber cómo se posicionaría. Esperemos se dé.
tacubox@gmail.com
Twitter: @tacubox
2 comentarios:
Es una pena que este blog no tenga una cajita de comentarios, está demasiado bueno!! Llegué aquí por azares de Twitter..definitivamente va a la sección de Blogs que deben Leer!
Muchas gracias por pasarte y recomendarlo; había considerado ponerle una cajita pero ya me convencí con tu comentario. Nos estamos leyendo.
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