jueves, 23 de junio de 2011

ACTA en México: virtual victoria

Sergio Valdivia Velázquez
Viernes 24 de junio de 2011

Desde 2006, a nivel internacional se ha venido discutiendo el Anti-Counterfeiting Trade Agreementent, en español, el Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA). Naciones como Estados Unidos, Japón, Canadá, la Unión Europea, México, entre otros, han formado parte de las negociaciones para establecer sus fundamentos.

Los objetivos de ACTA son la protección de la propiedad intelectual, el combate a la piratería y evitar la falsificación de bienes. Para esto, plantea incrementar la cooperación internacional y proporcionar un marco legal adecuado para dichas labores. A pesar de la amplitud del acuerdo, el punto que más ha llamado la atención es el del internet.

En busca de la protección de la propiedad intelectual se han propuesto medidas absurdas y completamente autoritarias. Por ejemplo, si se suscribe ACTA, se autoriza la creación de un cuerpo internacional de vigilancia para monitorear la red en busca de material con contenido protegido. Y no sólo eso: podrían forzar al proveedor de internet a dar la información del usuario “infractor” para aplicarle una sanción o incluso condenarlo a purgar una pena.

También podrían tomarse medidas como crear filtros para contenidos, vigilar las acciones de los usuarios o incluso cortar completamente el acceso a internet. O sea, tener estados como en China o Medio Oriente donde el acceso y los contenidos están regulados y restringidos de acuerdo a los intereses de cada gobierno, pero en este caso, de quienes manejan la propiedad intelectual.

La lucha por la protección de la propiedad intelectual claro que es justa. También, son justos los combates a la piratería y al robo o clonación de bienes. La cuestión es que bajo pretexto de esta lucha, se afectarían las libertades de los usuarios; o sea, piden una cosa a cambio de otra, un precio inaceptable para la mayoría de los usuarios que no nos dedicamos a ninguna acción ilegal.

Imagínese la siguiente situación: usted o yo decidimos compartir un video de nuestras últimas vacaciones y para ambientarlo le ponemos nuestra música favorita. Al hacerlo, nos expondríamos al riesgo de ser procesados y criminalizados pues estamos transmitiendo contenido regulado. Ni se diga el acto de descargar música o ver una película en red.

Las críticas a ACTA no sólo reposan en esto. Una de sus mayores descalificaciones es que las negociaciones se llevaron en secreto. Tal fue el hermetismo que Wikileaks tuvo que darse a la tarea de filtrar los documentos y la información generada en las reuniones, y ya sabe cómo le va a los wikilikeados. Con decirle que en cierto punto el Senado de la República, encargado de legislar en la materia, desconocía de las negociaciones, lo que al momento de su revelación condujo al desapruebo por parte del legislativo, por supuesto, entendible y justificable.

Organizaciones como Free Software Foundation, Consumer International, la Comisión Europea y Reporteros sin Fronteras, han acusado la amenaza que significa la suscripción de semejante acuerdo contra la libertad de expresión, de comunicación, de acceso a la información y de las libertades de los usuarios. Y no exagera. Estas medidas son incluso contradictorias a la declaración de la ONU, realizada justamente a principios de este mes, reconociendo a Internet como un derecho humano. ¿Vale la pena seguirle a la discusión?

A pesar de que México se unió a las negociaciones en 2007, todo parece indicar que aquí ACTA no procederá. Y es que el pasado miércoles 22, la Comisión Permanente del Senado, específicamente la Segunda Comisión de Trabajo de la Comisión Permanente del Segundo Receso del Segundo Año de Ejercicio de la LXI Legislatura del H. Congreso de la Unión, emitió un dictamen (el cual, puede ser consultado completo en la siguiente dirección: http://www.senado.gob.mx/index.php?id=9376&lg=61&mn=2&sm=2&ver=sp), exhortando al Ejecutivo “a no firmar dicho acuerdo”.

Esto es una victoria impresionante para nuestro país y para los usuarios de internet, pues se nos protegerá de los vicios de dicho acuerdo. Dicha Comisión señala: “[…] garantizar el derecho patrimonial a la creatividad y fundamentalmente, preservar el derecho al conocimiento, a la difusión y socialización de la cultura en una sociedad tan necesitada de esos valores”. Por lo que la libre difusión de información y los derechos de los usuarios quedan sobre cualquier otro interés. Al respecto de la vigilancia del flujo de información, el Senado agrega: “De esas reuniones se han obtenido observaciones y conclusiones interesantes respecto a la imposibilidad de regular totalmente una red como Internet…”.

En el pronunciamiento, es interesantísimo el papel que jugaron las redes sociales y la sociedad civil en la oposición a ACTA. Señala: “Por intermedio de las redes sociales y de comentarios de académicos y ciudadanos interesados, los legisladores tuvimos conocimiento de que nuestro país estaba negociando…”. Aunque no se llevaron el papel protagónico en cuanto a la oposición, se puede ver que su crecimiento y utilización orientados a la consecución de un objetivo son más notables. A corto plazo dudo que lleguen a tal grado como para convocar a una revolución o determinar un proceso electoral pero no son un “peso muerto”.

Una virtual victoria pues sólo falta saber la posición que el Ejecutivo tomará y a pesar de que el Senado no tiene la última palabra, es una influencia determinante en la toma de decisiones del presidente, por lo que su proceder ya se espera que sea a favor de los internautas.

tacubox@gmail.com
Twitter: @tacubox

1 comentario:

Lolis. dijo...

Cada vez la libertad de los ciudadanos se ve restringida y controlada por gobiernos autoritarios, ojalá y el ejecutivo avale el punto de vista del senado.